sábado, 11 de octubre de 2008

Establezca un Liderazgo con Valores

Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral. Recordemos que bien es aquello que mejora y perfecciona.
El vivir y actuar bajo una escala de valores perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad y en su capacidad para razonar y reflexionar sobre sus acciones en su diario vivir. El desarrollar valores morales en la vida lleva al individuo a construirse como hombre, a hacerse más humano. Los valores morales surgen primordialmente en el individuo en el seno de la familia, y son valores como el respeto, la tolerancia, la honestidad, la lealtad, la responsabilidad, la cooperación y la confianza los que hacen a una persona, a una familia, o a una empresa realmente valiosa.

Recordemos que una persona valiosa es una persona que posee valores interiores y que vive de acuerdo a ellos. Un hombre vale entonces lo que valen sus valores y la manera en cómo los vive. Valores que todo líder debe aplicar en su vida personal como la capacidad de escuchar y de comunicarse con su familia y con sus seguidores. Adaptabilidad y capacidad de dar una respuesta creativa ante los contratiempos y los obstáculos. Capacidad de controlarse a sí mismo, confianza, motivación para trabajar en la consecución de determinados objetivos, sensación de querer abrir un camino y sentirse orgulloso de los logros conseguidos. Eficacia grupal e interpersonal, cooperación, capacidad de trabajar en equipo y habilidad para negociar. Eficacia dentro de la organización y predisposición a participar activamente y potencial de liderazgo.

El hombre que es exitoso como líder no pierde el equilibrio durante las situaciones tensas, sino que aún en medio de la crisis mantiene su serenidad. Los fracasados reaccionan defensivamente ante los errores y las críticas, negándolas, encubriéndolas o intentado descargar su responsabilidad sobre otras personas. Los errores están ligados al exceso de ambición, al deseo de seguir adelante a expensas de los demás. Los directivos que triunfan muestran un profundo interés por las necesidades de sus subordinados. Los que fracasan muestran un exceso de arrogancia, agresividad o prepotencia haciéndose incapaces de respetar y valorar a los demás.

Todos sabemos que el mundo está necesitado de líderes, pero líderes que posean el corazón para guiar a toda la humanidad; el mundo necesita líderes en todos los campos que hacen a la sociedad, se necesitan líderes en las empresas, en las iglesias, en las escuelas públicas y colegios privados, para que formemos líderes de verdad.

No hay comentarios: