Un inminente peligro para el liderazgo es sucumbir a las tentaciones de estar políticamente correcto en todo lo que se diga y haga. Es imposible agradar a todos, pero también es imposible vivir sin creencias firmes, afirmadas en la verdad.
Uno de los efectos del renacimiento, al pasar de un mundo cuyo centro era Dios a un mundo cuyo centro es el hombre, fue la relativización de la verdad. Pasamos de la verdad absoluta a multiples verdades, o a una busqueda de la verdad desde la perspectiva humana donde casi todo es válido según las premisas y enfoque que se adopte. El relativismo de Einstein fue el subproducto moderno, y la tolerancia a toda ambiguedad su expresión postmoderna.
No que la ciencia se halla vuelto imprecisa o poco rigurosa, sino que como dice Kuhn en sus estudios de las revoluciones científicas el observador solo puede ver lo que desea ver, y sus instrumentos de bùsqueda son una expresión de ello. No vemos lo que no hemos sido entrenados o estamos dispuestos a ver. La ciencia no brinda leyes de verdades absolutas como pretendía Newton, sino acercamientos a una versión de la verdad.Explicó todo esto porque tanto en el mundo natural como en el sobrenatural hay verdades absolutas que no nos podemos resistir a ver por mas que lo intentemos. Sin aire moriremos. Sin alimento pereceremos. Sin amor nuestra vida sera amarga. Sin cooperación es imposible hacer grandes cosas. Estas son verdades absolutas.Un verdadero líder debe elegir a menudo entre complacer a quienes pregonan "lo politicamente correcto" una nueva versión del relativismo según las cual debemos quedar o intentar quedar bien con todo el mundo.
El otro camino es adoptar un criterio menos relativo, en el cual adoptamos una posición éticamente y nos comprometemos con ella, la defendemos y luchamos por ella positivamente, sin que ello implique nunca obligar a nadie a creerla o adoptarla.Si un lider cree en la palabra de Dios como verdad absoluta. Se vera enfrentados a la escogencia ya citada. ¿Que hara ese líder? Comprometera sus creencias por la conveniencia del momento, cedera a las presiones de grupos de interés, será carcomido por el temor al rechazo.
Nadie en la historia ha dejado con su liderazgo una huella profunda y positiva sin haberse comprometido con la verdad absoluta de su vida. Ello puede enfrentarnos a muchas cosas. Pero el doble ánimo, la tibieza y el temor son los principales enemigos del liderazgo audaz.Un liderazgo debe afianzarse en creencias firmes. Debemos ser respetuosos de las creencias de los demas pero no podemos ocultar las nuestras por complacer a quienes se oponen a ellas.
Autor: Max Lucado
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